Visto desde un punto muy específico, el Hombre es su propio animal, es su propia mascota y sencillamente no lo puede evitar;… a través de márgenes e ideologías que pareciera tuvieran algún sentido, el Hombre se convence de ser él, quién conoce como nadie la forma correcta de ejercer su papel. Sin embargo, debido a las ironías tantas que trae la vida, la idea grandiosa que se esparce por todo el sitio, se convierte de pronto en una bufonería.
El Hombre en apariencia verdadera, no es más que un conjunto de estructuras;… muchas esferas, caras o mundos existen dentro de su figura;… disfraces, vestimentas, pero más que nada apariencias, es lo que lo que día a día lo recubren.
Así mismo, el Hombre en su gracia característica por ser él una divertida víctima de su propia psicología;… sin que nadie se lo diga, él tan solo se limita;… pues aunque cuenta con alas y herramientas para hacer de su esencia un vuelo tan sublime como la Magnificencia;… por cuestiones inentendibles cree que solo cuenta con zapatos y pies de piedra para avanzar en esta rueda.